Juego de Tronos es el nombre con el que se conoce popularmente a la saga Canción de Hielo y Fuego escrita por George R. R. Martin.

Quería hablar de ellos porque son los libros favoritos de una de mis mejores amigas (por cierto, en su blog tenéis una entrada muy chula sobre la serie) y si lo son es por algo.

Cada vez que la escucho hablar sobre el universo de Canción de Hielo y Fuego me emociono viendo cómo lo vive y, de hecho, ese fue el motivo por el que empecé a leerlos.

Están ambientados en un mundo medieval en el que todo el poder lo ostenta la persona que se sienta en el Trono de Hierro, controlando desde ahí los siete reinos.

 

Habrá quien diga que es suficiente con ver la serie, pero yo os digo que no. Los libros van más allá.

Es cierto que, al principio, pueden parecer un poco liosos, dado que hay muchas casas y muchos escenarios, pero cuando lo entiendes y te adentras en el mundo de Hielo y Fuego, es muy difícil salir.

Datos curiosos que aparecen en los libros y no en la serie
  • Hay muchas más casas de las que aparecen en la serie, como lo son los Ashwood o los Tollett.
  • Catelyn Stark, que en la serie muere en el capítulo 3×09, en los libros sigue viva. Se reencarna en Lady Corazón de Piedra.
  • Jorah Mormont no ha estado contagiado nunca por la enfermedad de la psoriagrís
  • Mance Rayder sigue vivo. En el libro, cuando muere, Melissandre pone su alma en otro cuerpo.
  • La familia Tyrell no se ha extinguido
  • Los Targaryen tienen los ojos violetas
  • Tyrion Lannister tiene un ojo de cada color. Esto es un símbolo de los bastardos, por lo que yo creo que en el fondo no es tan Lannister como se deja ver en la serie

Hay muchas más razones para leer esta saga, por lo que si te gusta la serie, no dudes en hacerlo.

Además, faltan dos libros por escribir todavía. Aunque salgan más tarde que la serie, George R. R. Martin ha dicho que van a tener un final distinto.